
"El principal objeto de la educación no es el de enseñarnos a ganar el pan, sino en capacitarnos para hacer agradable cada bocado." Palabras de Luis Eduardo González del Instituto de Educación superior para América Latina, todos los alumnos al empezar al entrar a la universidad tienen una meta en común, acabar la carrera ya sea para mercadologos, doctores, ingenieros, etc. Al menos no creo conocer que al entrar su meta sea no terminarla, aunque por diversos factores que se mostraran a continuación el no terminar una carrera es más común de lo que pensamos.
El objetivo de esta investigación es mostrar las principales causas por la cual los jóvenes del estado de Puebla no terminan la universidad, aunque profundizaremos en la conocida causa “me equivoque de carrera”. Claro que también mostraremos algunas soluciones para estas causas.
Este ensayo está escrito para estudiantes que apenas han terminado la preparatoria y están iniciando una carrera universitaria.
Antes que nada debemos deja claro que es la deserción escolar. La deserción escolar es un fenómeno que se da cuando una persona en edad escolar abandona sus estudios de manera definitiva para dedicarse a otra actividad. Esto no es un fenómeno que solo se presente en las clases sociales más bajas, este se presenta en todos los niveles educativos. Podemos clasificar sus causas de dos maneras. Causas externas a la escuela y causa internas a la misma. Obviamente las causas externas a la escuela tienen que ver con sucesos que se dan fuera del entorno escolar (Juan Ramón de la Fuente, 2007).
La pobreza, sin duda alguna es una de las principales, y más difíciles de aniquilar, ésta sirve de base para detonar otras causas. Estudiar conlleva un gasto, de eso no queda duda, cada inicio de curso los padres tienen que realizar un gran esfuerzo para poder suplir la lista de útiles que la escuela exige, debemos ser consientes que para muchas familias de México suplir esta lista sería gastar el salario de una semana o más, es por ello que la familia muchas veces prefiere que no asistan a clases para que de esta manera aporten con su trabajo algo de dinero para el sustento del hogar.
La migración es otra de las causas externas más comunes y en la mayoría de los casos está muy ligada a la pobreza, los padres van de un lugar a otro en busca de trabajo, llevan a sus hijos consigo y es difícil volverlos a incorporar a otra escuela nuevamente, lo cual propicia de manera inevitable la deserción escolar.
En todos los aspectos de nuestra vida, la familia es un elemento muy influyente, en la educación juega un papel de suma importancia, si los padres motivan a sus hijos, les dan su apoyo, es muy probable que estos niños salgan adelante, desafortunadamente no todos los padres comprenden la importancia de legar a sus hijos educación, su falta de motivación e indiferencia pueden orillar a la deserción, esto generalmente viene asociado con su escasa preparación académica.
Una de las cosas más valiosas que todo individuo tiene es su salud, existen situaciones en las que el alumno enferma, lo cual le impide asistir a clases y por ende deserta. Imaginemos a un estudiante qué debe ir a quimioterapia, obviamente no podrá tener el mismo rendimiento a otro que se encuentre sano, aunque claro que encontramos asombrosas excepciones.
Es una ironía decir que la misma escuela provoca la deserción pero en muchos de los casos así es y es aquí donde entran las causas internas a la escuela. Muchas veces los mismos maestros pueden provocar la deserción escolar, al utilizar una disciplina rígida y cerrada, al calificar a los alumnos de cierta manera, al no preparar sus clases de manera adecuada, provocando aburrimiento.
Se debe poner especial cuidado en el método disciplinario que se utiliza, no debe ser muy rígido pero tampoco tan suave como para propiciar la falta de respeto entre compañeros y maestros. La reprobación es probablemente la causa interna más influyente, ya que el alumno se siente avergonzado y no quiere asistir por temor a la burla de los compañeros, la reprobación puede ser un resultado de problemas familiares, económicos y sociales, lleva estrecha relación con las causas externas.
El caso de México en el tema de deserción escolar está basado en los avances de un estudio sobre retención y deserción en un grupo de instituciones mexicanas de educación superior. Al respecto se hacen notar las limitaciones para estudiar los fenómenos del rezago y la deserción en la educación superior y a los análisis del perfil de los estudios realizados en México: (Luis Eduardo González, 2004, pág. 23)
Ahora bien nos ocuparemos de la causa que más nos interesa, la deserción por “equivocarme de carrera”, es decir empezar a estudiar una carrera y no sentirte pleno mientras la estudias o bien darte cuenta que no tienes las habilidades para poder cursarla.
Elegir una carrera universitaria no es un tipo de decisión que puedes tomar en dos horas, dos días, o incluso dos semanas. Algunas personas toman la decisión de que estudiar a última hora sin tomar en cuenta varios factores que se deben poner sobre la mesa para ver si es factible terminar la misma, otras tantas escogen una carrera por las razonas equivocadas.
Escoger una carrera solo por que tus amigos van a estudiar la misma, es un error muy común, es verdad que seguir en contactos con tus amigos después de la preparatoria es seductor aun mas seguir estudiando con ellos, pero escoger una carrera en base a este hecho es más que probable que no la termines.
Por seguir los pasos de algún familiar más aun si fue lo que estudio alguno de tus padres. Imagina por un momento a ese tío por el cual sientes mucha estima, el estudio medicina le va muy bien económicamente, se ve feliz ejerciendo su trabajo y piensas que estudiar medicina seria lo máximo, pero no ves lo que vas a estudiar, solo observas lo que vas a obtener si trabajas en eso. Es muy probable que falles o te decepciones al momento de cursarla. Eso sin mencionar que seas obligado a estudiar algo que no te gusta.
Otra razón es tan sencilla como difícil de darte cuenta del error al elegir esa carrera, simplemente la tomaste porque no tenias idea que estudiar. Es decir tomar la decisión de una manera superficial, medio te contaron que materias tenias que llevar, crees que es fácil terminarla, piensas que al terminarla van a llover billetes a tu cuenta en el banco, etc. Al principio te vas a sentir bien al estudiarla pero mientras más semestres avances te darás cuenta que no te llena estudiar dicha carrera, se volverá una rutina ir a clases. Quizás acabes la carrera pero el finalizar la escuela es apenas un paso más en la vida.
Ya lo dijo Abraham Lincoln “El conocimiento es la mejor inversión que se puede hacer”. Debemos ser muy objetivos al momento de plantearnos que vamos a estudiar, ver nuestras capacidades tanto externas como internas es decir ver hasta donde tenemos la pericia del estudio, ver si podemos pagar la carrera, si tenemos la disciplina necesaria para emprender ese reto. Y claro buscar algo que nos guste hacer, porque no hay hombre más feliz del que hace su trabajo su pasatiempo.
Debemos tomar cursos de vocación que dan varias universidades, en esas pruebas podemos encontrar talentos que incluso ignorábamos poseer, ir a universidades a ver su oferta, pues la mayoría de los estudiantes ignoran todas las carreras que existen y la gran variedad que hay entre ellas.
Hablar con maestros y con tus padres es una buena manera de iniciar la búsqueda de una carrera, aunque quieras muchos a tus amigos ellos no serán los mejores consejeros en tomar tan grande decisión.
Para finalizar me gustaría decir que el desertar de una carrera no es el fin del mundo, solo es el fin de tu carrera universitario.